Por: german camacho Los habitantes de este pueblo mexicano expulsaron delincuentes, políticos y policías, y organizaron un autogobierno que al día de hoy ha sido exitoso. Vivimos en un planeta rico en recursos naturales, pero la mayoría de las personas vive en condiciones de marginalidad. Una sociedad confundida, guiada por dogmas fabulescos y gobiernos innecesarios. Todo para subsistir, suelos, comunicaciones, alimentos, vestuario, educación, salud, conocimiento, ha sido acaparado por una élite. Las personas no necesitan ni creencias ni estado para dirigirlas, deben hacerse cargo y tomar lo que por derecho propio les pertenece: su vida. Amparados en la tradición, en teorías y modelos absurdos, la sociedad se deja controlar dócilmente de forma insensata y escandalosa. Reducida a una masa colectiva y homogénea, miles de millones de personas apenas si sobreviven. Forzados a producir lo que el modelo les exija, depredándose unos a otros por necesidad. Es tiempo de que el ciud...