Arco Minero del Orinoco. Fuente de la imagen: NUSO ¡Muerte al Orinoco! ¡Muerte al Socuy! El Gobierno nos arrastra a la muerte para sostener su poder. En el momento en que Chávez y su gobierno, abierta y decididamente se negó a demarcar los territorios indígenas tal como pauta la Constitución que él mismo auspició como fundamento de su “Revolución Bolivariana”; cuando desde su gobierno se fraguaban planes de contención a las aspiraciones de los pueblos y en contra de sus dirigentes, algunos edulcorados con el financiamiento de proyectos y cargos burocráticos, a otros con la persecución y la muerte, como fue el caso del líder yukpa Sabino Romero, era claro que estábamos frente al proceso de corporativización del Estado-gobierno; por lo que, seguir alucinando con vinculaciones ideológicas de la Guerra Fría era muestra de ingenuidad (en el mejor de los casos), o simple discurso para ocultar la gorronería de quienes aún hoy la muestran como su escudo. En la región...