martes, 23 de abril de 2013

Critica de Thoreau a la sociedad moderna


"Deseo por igual ser un buen vecino y un mal ciudadano"

Tomado de: Life without Principle (1861)

"Examinemos el modo como empleamos nuestras vidas. Este mundo es un lugar de negocios. ¡Qué ruido infinito! Casi todas las noches me despierta el jadeo de la locomotora, que interrumpe mis sueños. No hay descanso.Sería maravilloso ver a la humanidad de descanso una vez por lo menos. No hay más que trabajo, trabajo y trabajo. No puedo comprar fácilmente un cuaderno para escribir en él mis ideas; por lo general están hechos para anotar dólares y centavos. Un irlandés, al verme escribir una nota en el campo, tuvo por seguro que estaba calculando mis ganancias. Si un individuo fue arrojado desde una ventana siendo niño y quedó lisiado para toda la vida, o se volvió loco por miedo a los indios, se lamenta principalmente porque quedó incapacitado para trabajar. Creo que no hay nada, ni aun el crimen, más opuesto a la poesía, a la filosofía, sí, a la vida misma, que ese incesante trabajar... 

Si un individuo emplea la mitad de cada día en pasear por los bosques, porque le gustan, corre el peligro de que se le tome por un holgazán; pero si emplea todo el día como especulador, talando aquellos bosques y dejando calva la tierra antes de tiempo, se le considera un ciudadano industrioso y emprendedor. ¡Como si a una población no le interesaran sus bosques más que para talarlos!... 

Los caminos por los cuales puede usted ganar dinero son cuesta abajo casi sin excepción. Haber hecho algo con que usted ganó dinero simplemente es haber estado verdaderamente ocioso, o peor. Si el trabajador no gana más que los salarios que le paga su patrono, es engañado, se engaña a sí mismo. Si usted quiere ganar dinero como escritor o conferenciante, tiene que ser popular, lo cual es ir hacia abajo perpendicularmente... 
"El objetivo del trabajador debiera ser, no ganarse la vida, no tener 'una buena tarea', sino hacer bien determinado trabajo; aun en sentido pecuniario, le resultaría económico a una población pagar a sus trabajadores tan bien, que no tuvieran la sensación de estar trabajando por fines bajos, como el de ganarse la vida meramente, sino por fines científicos o hasta por fines morales. No alquiléis un hombre que hace su trabajo por dinero, sino uno que lo hace porque le gusta... El modo como la mayor parte de los hombres se ganan el sustento, o sea la vida, es un simple expediente y una huida del verdadero trabajo de la vida, 
principalmente porque no saben, pero en parte porque no quieren, otro mejor...

Se dice que América es el campo en que se dará la batalla por la libertad; pero seguramente no puede aludirse a la libertad meramente en un sentido político. Aun concediendo que el norteamericano se ha librado de la tiranía política, aún sigue siendo esclavo de un tirano económico y moral. Ahora que ha quedado afianzada la república —la res publica—, es tiempo de atender a la res privata —el interés privado— para que, como el Senado romano ordenaba a sus consules, 'ne quid res privata detrimenti caperef, no sufra daño el interés privado. 

¿Llamamos a ésta tierra de hombres libres? ¿Qué es haberse lit)rado del rey Jorge y seguir siendo esclavos del y Prejuicio? ¿Qué es haber nacido libre y no vivir con libertad? ¿Qué valor tiene la libertad política, sino como medio para la libertad moral? ¿Ves la libertad de ser esclavos, o la libertad de ser libres, de lo que nos jactamos? Somos una nación de políticos, interesados únicamente en la defensa más extremada de la libertad. Son los hijos de nuestros hijos quienes quizás puedan ser verdaderamente libres. Nos gravamos con contribuciones a nosotros mismos injustamente. Hay una parte de nosotros que no está representada. Es una gravación de contribuciones sin representación. Alojamos tropas, alojamos tontos y toda clase de ganado entre nosotros. Acuartelamos nuestros gruesos cuerpos sobre nuestras pobres almas, hasta que aquél consuma toda la sustancia de ésta...
"Esas cosas que ahora atraen más la atención de las gentes, como la política y la rutina diaria, son, es cierto, funciones vitales de la sociedad humana, pero debieran hacerse inconscientemente, como las funciones correspondientes del organismo físico. Son infras humanas, una especie de vegetación. Algunas veces tengo 
una semiconciencia de que se están realizando dentro de mí, como puede ser consciente un hombre de algunos de los procesos de la digestión en un estado mórbido, y padecer dispepsia, como se la llama. Es como si un pensador se resignara a ser raspado por la gran molleja de la creación. La política es la molleja de la sociedad, por así decirlo, llena de arena v cascajo, y los dos partidos políticos son sus dos mitades opuestas, es posible que en ocasiones divididos en barriadas que se trituran mutuamente. No sólo los individuos, sino los estados, padecen una dispepsia comprobada que se expresa ya pueden ustedes imaginar con qué clase de elocuencia. "Así, pues, vemos que nuestra vida no es totalmente un olvidar, sino también, ¡ay!, en gran medida, un recordar, de aquello de que nunca habíamos sido conscientes, y desde luego no en nuestras horas de vigilia. ¿Por qué no hemos a veces de congratularnos unos a otros, como eupépticos, por la maravillosa mañana  y no contamos, siempre como dispépticos, nuestras pesadillas? Seguramente que no pido nada exorbitante"


jueves, 18 de abril de 2013

Los seres humanos en la sociedad capitalista...

Por: Erich Fromm

El principio de la no-frustración. 


La autoridad anónima y la conformidad de autómata son en gran parte resultado de nuestro modo de producción, que exige una rápida adaptación a la máquina, conducta bien disciplinada de masas, gustos comunes y obediencia sin necesidad de recurrir a la fuerza. Otro aspecto de nuestro sistema económico, la necesidad del consumo en masa, ha tenido un papel instrumental en la creación de un rasgo del carácter social del hombre moderno, que constituye uno de los contrastes más sorprendentes con el carácter social del siglo xix. Me refiero al principio de que todo deseo debe ser satisfecho inmediatamente, no debe frustrarse ninguno. La ilustración más obvia de este principio nos la ofrece nuestro sistema de compras a plazos. En el siglo xix cada uno  compraba lo que necesitaba y cuando había ahorrado el dinero necesario; hoy compramos lo que necesitamos y lo que no necesitamos a crédito, y la misión del anuncio es incitarnos a comprar y aguzar nuestro apetito de cosas, de suerte que la incitación sea eficaz. Vivimos encerrados en un círculo: compramos a plazos, y antes de que acabemos de pagar vendemos y compramos otra vez el último modelo.

 El principio de que los deseos deben ser satisfechos sin dilación ha determinado también la conducta sexual, especialmente desde la terminación de la primera Guerra Mundial. Proporcionaba las racionalizaciones apropiadas una tosca forma de freudismo mal entendido. La idea era que los impulsos sexuales "reprimidos" producen neurosis, que las frustraciones causaban  traumatismos, y que cuanto menos se reprimiera uno, más sano estaría. Hasta los padres ansiosos de dar a sus hijos todo lo que quisieran por miedo a que se sintieran frustrados adquirían un "complejo". Desgraciadamente, muchos de esos hijos, así como sus padres, pasaban por el diván del analista, siempre que podían permitírselo.

 El ansia de cosas y la incapacidad para aplazar la satisfacción de los deseos fueron señaladas como características del hombre moderno por observadores tan profundos como Max Scheler y Bergson, y Aldous Huxley le dio su expresión más aguda en Un mundo feliz. Entre los lemas que condicionan la conducta de los adolescentes de ese Nuevo Mundo, uno de los más importantes es el que dice: Nunca dejes para mañana la diversión que puedas tener hoy. Se les remacha en la cabeza con "doscientas repeticiones, dos veces a la semana, desde las cuatro hasta las seis y media". Créese que es felicidad esa instantánea realización de los deseos. "Todo el mundo es feliz hoy en día" es otro de los lemas del Mundo feliz; las gentes "tienen lo que quieren, y nunca quieren lo que no pueden tener". Esa necesidad de un consumo inmediato de mercancías y la de una consumación inmediata de los deseos sexuales se dan acopladas en el Mundo feliz, como en el nuestro. Se considera inmoral conservar un copartícipe del "amor" más allá de un tiempo relativamente corto. El "amor" es deseo sexual fugaz, que debe ser satisfecho inmediatamente. "Se toman las mayores precauciones para impedimos amar a alguien demasiado tiempo. No hay nada que se parezca a una fidelidad mutua; uno está condicionado de tal manera, que no puede dejar de hacer lo que debe hacer. Y lo que debe hacer es tan agradable, en general, se deja expansionarse libremente a tantos impulsos naturales, que en realidad no se siente ninguna tentación de resistirlos."

Esta falta de inhibición de los deseos conduce al mismo resultado que la falta de autoridad manifiesta: la parálisis, y finalmente la destrucción, de la personalidad o del yo. Si no aplazo la satisfacción de mi deseo (y estoy condicionado para querer sólo lo que puedo tener), no tengo conflictos ni dudas, no tengo que tomar decisiones, nunca estoy a solas conmigo mismo, porque siempre estoy ocupado, ya en trabajar, ya en divertirme. No tengo necesidad de conocerme a mí mismo como yo mismo, porque estoy constantemente absorbido en la busca de placer. Soy un sistema de deseos y de satisfacciones; tengo que trabajar para satisfacer mis deseos, y esos mismos deseos son constantemente estimulados y dirigidos por la máquina económica. La mayor parte de esos apetitos son artificiales; aun el apetito sexual está lejos de ser tan "natural" como se le hace parecer. Es, hasta cierto punto, estimulado artificialmente. Y necesita serlo, si queremos tener gentes como las que necesita el régimen contemporáneo: gentes que se sientan "felices", que no tengan dudas, que no tengan conflictos, que se dejen guiar sin necesidad de recurrir a la fuerza. 

Divertirse consiste principalmente en la satisfacción de consumir Y de "tomar": mercancías, paisajes, alimentos, bebidas, cigarrillos, personas, conferencias, libros, películas, todo es consumido, tragado, engullido. El mundo es un gran objeto para nuestro apetito: una gran manzana, una gran botella, un gran pecho; nosotros somos los lactantes, los eternamente expectantes, los esperanzados, Y los eternamente desilusionados. ¿Cómo podemos dejar de ser desilusionados si nuestro nacimiento se detiene en el pecho de la madre, si no somos destetados nunca, si seguimos siendo bebés crecidos, si no vamos nunca más allá de la orientación receptiva? Así, las gentes se sienten angustiadas, inferiores, insuficientes, culpables. Se dan cuenta de que viven sin vivir, que la vida se les va de las manos como arena. ¿Cómo tratan sus inquietudes, que nacen de la pasividad de "tomar" constantemente? Con otra forma de pasividad, con un constante verterse al exterior, por así decirlo: hablando. Aquí, como en el caso de la autoridad y del consumo, una idea que en otro tiempo fue productiva ha sido convertida en lo contrario. 

sábado, 13 de abril de 2013

¿Es posible construir la Revolución social sin la toma del poder político?



por: VOLIN Anarquista ruso, 1882-1945.

El poder político no es en si una fuerza. Es fuerte en la medida en que puede apoyarse en el capital, en la armazón del Estado, en el ejercito, en la policía Falto de esos apoyos, permanece suspendido en el vació impotente, inoperante...

Si la Revolución social esta en gestación, de manera que el capital suelo, subsuelo, fabricas, medios de transporte, dinero, etc.- comienza a pasar al pueblo, y el ejercito hace causa común con este, no hay que preocuparse del poder político Si las clases vencidas intentaran por tradición formar uno, ?que importancia podría tener? Siempre seria un gobierno fantasma, ineficaz y fácilmente suprimible al menor esfuerzo del pueblo armado. Y la revolución ?que necesidad tiene de gobierno y poder político Su sola tarea es la de avanzar por la misma ruta popular, organizarse, consolidarse, perfeccionarse en lo económico si es preciso defenderse, extenderse y edificar la nueva vida social de las vastas masas, etc. Todo esto, en efecto, nada tiene que ver con un poder político Porque todo esto es función normal del propio pueblo revolucionario, de sus múltiples organismos sociales y económicos y de sus federaciones coordinadoras, de sus formaciones de defensa, etc.

¿Que es en el fondo un poder político ¿Que es la actividad política ¡Cuantas veces lo he preguntado a miembros de partidos políticos avanzados sin obtener jamas una contestación inteligible! Se puede llegar a saber lo que es la actividad social, económica, jurídica administrativa, diplomática y cultural; pero ?que es una actividad política Se pretende que es la actividad administrativa central propia de un país, luego poder político significaría poder administrativo. Pero ambas nociones no son de ningún modo idénticas A sabiendas o no, se confunde política y administración igual que se confunde Estado y Sociedad. La actividad administrativa es una parte importante de cualquier actividad humana como principio coordinador u organizador. En cada dominio, los hombres que poseen el don de organización deben ejercer normalmente sus funciones de organizadores, de administradores. Estos hombres, trabajadores como los demás deben asegurar la administración de las cosas sin erigirse en poder político el cual permanece indefinible, pues no existe función política especifica en una comunidad humana y desaparece cuando las funciones reales son cumplidas por los servicios correspondientes.

...¿Acaso el poder hace vivir, actuar, y entenderse a los hombres? ¿Ha habido un poder que haya convertido a una sociedad en feliz, armoniosa y organizada? Al contrario, los periodos históricos con sociedades relativamente felices han surgido en épocas de débil poder político la antigua Grecia, algunos periodos de la Edad Media, etc... El poder político ha surgido, dentro del proceso evolutivo de las sociedades humanas, por razones históricas determinadas, que hoy día no existen. Se pretende que para administrar se requiere de imponer y mandar con medidas coercitivas. Un poder político seria, pues, una administración central de un país con medios compulsivos. Sin embargo, un servicio administrativo popular puede recurrir, si es preciso, a medidas extremas, sin valerse de un poder político especifico permanente.

Si en plena Revolución social, los diversos partidos políticos quieren entretenerse en organizar el poder, el pueblo debería proseguir su tarea revolucionaria dejando aislados a los partidos. Si, después de febrero y octubre de 1917, los trabajadores rusos, en lugar de darse nuevos amos, hubieran continuado sencillamente su labor con ayuda de los revolucionarios, el poder político habría desaparecido. Los hechos desconocidos hasta ahora, revelados en esta obra, confirman dicha tesis. Esperemos que los pueblos empiecen a ver claro y no se dejen engañar por los políticos, que solo son revolucionarios de salón.

miércoles, 3 de abril de 2013

Todxs podemos sembrar!

Por: William Trifulka.

Les vengo a  contar algo sobre mi huerto  ya  que me  va muy bien  he podido cosechar tomates, pepinos, albahaca, pimentones, cilantro y cebollín también esta  super las planta de timillo y romero  que nunca me podin  pegar  y estoy   experimentando con melón y patilla en maceta ya que no tengo suelo para sembrar , la semana pasada me  prepare unas salsas con los tomates que recolecte y un pesto  de albahaca del carajo
   


 Todxs podemos sembrar en casa con los desperdicios orgánicos he preparado el composte y me pase por un terreno cerca de casa  a recoger  el estiércol de caballo   para  que mis plantas tenga  todo para crecer muy bien 



Para el día  de hoy  ya  tengo dos plantas de melones que  crecen en macetas y  se ven muy sanas también 6 de tomates que aun están chicas   y  acaban de  germinar los pimentones   el pepino ya esta por  dar sus últimos frutos pero  si que  se las trago esta  planta   muy grandes los pepinos .

Pronto subiré mas fotos y mas información, salud!