viernes, 6 de julio de 2018

La lucha de las enfermeras del Clínico UCV se articula con otros hospitales de Caracas


Este miércoles las enfermeras del Hospital Clínico Universitario, además de continuar la protesta frente a su centro de trabajo, dieron el paso de movilizarse en caravana hasta otros hospitales para tejer solidaridad y coordinación.

Las enfermeras del Hospital Clínico Universitario encontraron cadenas en las puertas del centro de salud por donde los días anteriores venían saliendo a protestar y hablaban con los medios de comunicación, una maniobra de la Dirección de Seguridad del hospital para obstaculizar la actividad. Sin embargo, se hicieron sentir hasta lograr que les abrieran esa puerta y continuaron con la jornada de lucha de esta semana. Salieron a protestar por la indiferencia tanto de las autoridades como del gobierno nacional y reiteraron la demanda por un salario digno al nivel de la canasta familiar.
Los trabajadores del sector salud salieron a protestar por los miserables salarios de apenas 600.000 bolívares quincenales o de 1.200.000 mensuales, que como sabe cualquiera, no alcanzan ni de lejos para medio cartón de huevos. Es por eso por lo que las enfermeras gritaban con rabia: “Señor presidente a usted lo invitamos a que viva un mes con el sueldo que ganamos”.
Las enfermeras y enfermeros del Hospital Clínico Universitario también exigen la libertad de Alfonso Román, enfermero detenido arbitrariamente dentro de las instalaciones del hospital el pasado 4 de junio por funcionarios del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc) con el claro objetivo de callar y amedrentar a los trabajadores y las trabajadoras de la salud en esta importante lucha.
Las enfermeras y enfermeros comienzan a unificarse y hacer acciones conjuntas entre los distintos hospitales. Con una caravana y consignas como “¡Queremos la quincena de Tibisay Lucena! (presidenta del Consejo Nacional Electoral)”, “Obreros unidos por el paro”, se dirigieron al Hospital Miguel Pérez Carreño y luego al Dr. Jesús Yerena (Lídice), para protestar y exigir lo que han reclamado desde hace 10 días consecutivos de este paro indefinido, un salario digno.
La lucha de los trabajadores del sector salud, centralmente de las enfermeras, se está transformando en un conflicto emblemático frente a los grandes padecimientos que están sufriendo los trabajadores del país: como los salarios pulverizados, una justa lucha que se extiende a nivel nacional; así como también porque pone más al descubierto el descalabro de todo el sistema de salud pública. Una situación insoportable.
Hospital General de Lídice Dr. Jesús Yerena
Al final del día trascendió que las bases que están movilizadas rechazaron una oferta de acuerdo con el gobierno planteada por el Colegio de Enfermeras y la Federación Médica Venezolana, porque no cumplía de ninguna manera con las exigencias planteadas por la lucha. Lo que comienza a expresar una distancia entre lo que demandan las bases de las trabajadoras en lucha, y lo que por arriba algunas burocracias sindicales o profesionales intentan acordar con el gobierno.

Enfermeras y enfermeros continúan con el paro indefinido por un salario al nivel de la canasta familiar

Además de las enfermeras y enfermeros con su paro indefinido, otros sectores salen a luchar, como los docentes universitarios, los de Coorpoelec, etc. Es necesario coordinar y unificar estas luchas para golpear con un solo puño y conquistar nuestras demandas.

Los enfermeros y las enfermeras protestaron por cuarto día consecutivo para exigir salarios dignos y mejoras en las condiciones en los centros asistenciales y hospitales. Y este viernes continuarán las manifestaciones y piquetes frente a los hospitales y centros asistenciales. En estos días de paro, los trabajadores de la salud han declarado estar recibiendo "presiones" por parte de las autoridades hospitalarias.

Las enfermeras se han convertido en el conflicto de mayor visibilidad al tener una extensión nacional y por los actos de protesta en cada lugar de trabajo, con piquetes activos, incluso cortante avenidas. El rostro de las mujeres en estas protestas es notorio, convirtiéndose en una fuerza de la clase trabajadora que empuja hacia una nueva dinámica.

Agobiados por la crisis económica, los enfermeros y las enfermeras se declararon en paro indefinido desde el lunes pasado hasta que el gobierno de Maduro ajuste los sueldos, protestando por la burla que se hace con sus salarios pues lo que devengan no les alcanza para subsistir en medio de una crisis sin precedentes que ha pulverizado el poder de compra.

De acuerdo a informaciones del gremio de enfermería las jornadas de protestas se han venido dando en 25 hospitales de Caracas, y que el llamado a la paralización se ha expresado en otros 22 de los 23 estados del país. Esta lucha que libran los enfermeros y las enfermeras, además de la demanda salarial, es también para protestar contra la cada vez más deplorable situación del sector salud y toda la grave situación sanitaria que se vive en el país.

La situación salarial del personal de enfermería de todo el país es igual al del conjunto de los asalariados a nivel nacional, sueldos pulverizados. De acuerdo a las denuncias de los propios enfermeros, están recibiendo entre 1 y 1,5 millones de bolívares por mes, que sabemos ya no alcanza ni por un quilo de sal.

En esta nueva jornada de lucha, desde diversos hospitales se hicieron sentir los piquetes de las enfermeras y enfermeros. Los de Hospital Universitario además de hacer sus reclamos frente al recinto hospitalario protestaron a la salida de la Ciudad Universitaria. Así vimos también a las enfermeras de la Maternidad Concepción Palacios, en San Martín, exigiendo ajuste salarial, dotación de equipos, insumos y medicinas para los hospitales del país, lo mismo del Hospital Materno Infantil de Petare, y así muchos otros de Caracas y del interior del país.

En el Hospital El Algodonal, ubicado en el oeste de Caracas los trabajadores se quejaron de que además de los bajos salarios -600.000 bolívares quincenales- "trabajan sin insumos porque todo está dañado". "Tenemos áreas y centros completos sin luz, las ambulancias dañadas, sin cauchos, no tenemos material, no podemos trabajar así" declaraba Mayerlin Méndez, del sindicato de obreros y personal de salud de ese centro.

De acuerdo al trabajador Alejandro Salas, del sindicato de trabajadores de la Maternidad Santa Ana, en dicho centro y, en el marco de la protesta, solo están siendo atendidas estrictas emergencias ya que no cuentan con las herramientas para cumplir sus labores. Además denuncia que los médicos residentes están siendo presionados por parte de la directiva de esta Maternidad -adscrita al Seguro Social- para que cumplan con la atención de pacientes en las consultas regulares bajo la amenaza de que "de no hacerlo no se gradúan".

Los trabajadores reclaman un salario que les permita cubrir la canasta alimentaria. “Ya no soportamos más” es el grito que se escucha de la gran mayoría de los asalariados del sector salud

Para la dirigente del sindicato de obreros y personal del Hospital El Algodonal, las manifestaciones se mantendrán indefinidamente en todo el territorio nacional y que será el viernes cuando los distintos gremios de salud del país anuncien si levantarán la protesta. Por su parte, la presidenta del Colegio de Enfermeras de Caracas, Ana Rosario Contreras, declaraba que "el gremio de la enfermería sigue en paro indefinido, si el presidente de la república no toma en consideración nuestras justas peticiones pues lamentablemente tendremos que decidir presentar nuestras renuncias formales".

Los trabajadores reclaman un salario que les permita cubrir la canasta alimentaria. “Ya no soportamos más” es el grito que se escucha de la gran mayoría de los asalariados del sector salud. Hasta el momento aseguran que no han recibido respuesta de parte del Ministerio de Salud a sus exigencias.

Este jueves también la Federación de Asociaciones de Profesores Universitarios de Venezuela (Fapuv) inició un paro de 48 horas debido a los salarios que reciben y que consideran insuficientes en medio de la hiperinflación. La Federación de Trabajadores Universitarios de Venezuela (FTUV), un sindicato docente afín al chavismo, amenazó el miércoles con paralizar sus actividades de forma indefinida hasta que no sea incrementado el salario que perciben los profesores.

Además de los trabajadores del sector salud y los profesores, muchos otros sectores están saliendo a pelear por un salario justo. Por eso día a día vemos distintas peleas que se libran, y todas por la misma demanda, un salario digno, mejores condiciones de trabajo y contratos colectivos justos. Es que la situación catastrófica económica imperante, somos los trabajadores y el pueblo pobre los que venimos pagando la crisis, sufriendo grandes padecimientos no teniendo ni con qué alimentarnos.

Como hemos venido escribiendo desde estas páginas, es necesario unificar todas estas peleas que se vienen dando en separado, vencer el aislamiento, luchar juntos para ser más fuertes y poder conquistar nuestras demandas, como es un salario digno al nivel de la canasta familiar.

Venezuela: Enfermeras y docentes de universidades protestan por los miserables salarios



Este lunes se hicieron sentir con su lucha las enfermeras y los enfermeros de la mayoría de los hospitales, también salieron los profesores universitarios. Es la hora de unificar todas las luchas que se libran peleando por un salario digno al nivel de la canasta familiar.

Las enfermeras y enfermeros, además de docentes de las universidades públicas, protestaron este lunes en Caracas y en el interior del país por la burla que son sus salarios pues lo que devengan no les alcanza para subsistir en medio de una crisis sin precedentes que ha pulverizado el poder de compra.

Agobiadas por la crisis económica, las enfermeras se declararon en paro indefinido hasta que el gobierno de Maduro ajuste los sueldos del personal de salud. Así médicos, enfermeros y personal del Hospital General Dr. José Ignacio Baldó, conocido popularmente como “El Algodonal”, de la Maternidad Santa Ana, del hospital Luis Razetti, del Hospital Universitario, del J.M. de Los Ríos, del Pérez Carreño, del Periférico de Catia, del Hospital Pediátrico Elías Toro, entre otros hospitales, protestaron por los pulverizados salarios.

Pero además de los principales hospitales de Caracas, la protesta se hizo sentir en el interior del país, como los ubicados en los estados Lara, Mérida, Trujillo, Portuguesa, Falcón, Aragua y Carabobo, entre otros, fueron escenario de manifestaciones en las que los enfermeros pidieron salarios que les alcancen, al menos, para comer.

En medio de esta jornada de protestas, Maduro, anunció la destitución del ministro de Salud, Luis López, cargo en el que designó Carlos Alvarado. Se trata del octavo ministro de esta cartera desde que Maduro llegó a la Presidencia en 2013, por tanto, no duran ni siquiera los ocho meses, y desde entonces hasta ahora, el sistema sanitario del país ha sufrido un colapso que se traduce en hospitales en crisis, falta de medicamentos y problemas de infraestructura.

La mayoría de los medios recogían declaraciones de las enfermeras y enfermeros en las protestas que se desarrollaban frente a los hospitales. En las afueras del Hospital de Niños J.M de Los Ríos, enfermeras paralizaron el tráfico exigiendo además de un salario digno y mejores condiciones de trabajo. Una de las enfermeras de este hospital denunciaba que "antes podía comprar comida, podía llevar a mi hija al cine, podía comprarle los útiles, podía comprarle la merienda, podía viajar, cosa que no puedo hacer ahora".

La representante del Sindicato Hospitales y Clínicas Mayerling Méndez, obrera del hospital del oeste de Caracas El Algodonal, declaraba que "las camareras no tienen material de limpieza" para realizar su trabajo y que son los mismos familiares de los pacientes los que les llevan los productos. Agregando que "te presionan porque tienes que venir con el uniforme impecable, pulcro, pero cómo compramos jabón, una bolsa de jabón vale 6.000.000 de bolívares y nosotros ganamos 500.000, es una burla y una falta de respeto".

Así mismo los trabajadores de la salud denunciaban que “los pacientes no tienen comida, los ascensores no funcionan". La representante sindical de El Agodonal, antes indicaba, insistía en que "la comida de los pacientes es una arepita sola, es pasta sola, es arroz solo, no tienen nada los pacientes para comer aquí en el hospital, no hay medicamentos, no hay insumos, aquí no hay nada". Una enfermera del Hospital Universitario de Caracas, también denunciaba que “con el sueldo mínimo mensual (Bs.3.000.000) que aumentó el Presidente solo se puede comprar este pote de mantequilla”.
Entretanto, también este lunes a nivel nacional docentes universitarios de al menos 19 universidades públicas, entre autónomas y experimentales se unieron al paro de profesores universitarios de 24 horas convocado por la Federación de Asociaciones de Profesores Universitarios de Venezuela (FAPUV), en demanda de mejoras salariales y han anunciado que harán más actividades de protestas a lo largo de la semana hasta lograr que el Gobierno de Maduro atienda la situación.

Los profesores denuncian que "es imposible hoy que un profesor universitario, un obrero, un empleado pueda mantener a la familia (...) le estamos pidiendo al Gobierno nacional unos salarios dignos". Las universidades, denuncian los docentes, tampoco cuentan con los materiales básicos para su funcionamiento, y sufren además de las fallas en servicios básicos de luz y agua.
Luchemos por un salario digno al nivel de la canasta familiar

Como vemos, frente a esta situación catastrófica económica imperante, donde son los trabajadores y el pueblo pobre los que venimos pagando la crisis, así como las enfermeras y profesores que han salido a luchar este día por un salario justo y mejores condiciones de trabajo también de otros sectores vienen peleando por esta demanda, tal como lo hemos visto recientemente con los médicos y personal de la Misión Barrio Adentro, los trabajadores de Corpoelec, entre muchos otros.

Pero estas luchas no se pueden seguir dando por separado. Día a día vemos distintas peleas que se libras, y todas por la misma demanda, un salario digno, mejores condiciones de trabajo y contratos colectivos justos. Es necesario unificar todas estas peleas que se vienen dando en separado, vencer el aislamiento, luchar juntos para ser más fuertes y poder conquistar nuestras demandas, como es un salario digno al nivel de la canasta familiar.

Tomado de: http://www.laizquierdadiario.com.ve/Enfermeras-y-docentes-de-universidades-protestan-por-los-miserables-salarios?id_rubrique=5442