lunes, 15 de julio de 2019

Caracas: "No en nuestro Nombre" Resistiendo al Arco Minero del Orinoco




"No en Nuestro Nombre" 

Un relato sobre la resistencia ciudadana contra el Arco Minero del Orinoco, el mega protecto extractivista más grande de la historia venezolana. Los esperamos el próximo 22 de Julio, día internacional contra la megaminería, para seguir tejiendo redes.


XI Congreso de la Internacional de Federaciones Anarquistas, Liubliana, 24 a 28 de julio 2019

Tomado de: https://periodicoellibertario.blogspot.com/2019/07/xi-congreso-de-la-internacional-de.html









 


Comisión de Relaciones Internacionales, Federación Anarquista Italiana 
 
[Nota previa de El Libertario: Nos complace anunciar la realización de este evento, en el cual nuevamente habrá representación, en calidad de observador invitado, de nuestro Colectivo Editor, una presencia que hemos tenido en los cuatro congresos previos de la IAF-IFA.]

El undécimo congreso de la Internacional de Federaciones Anarquistas  IAF-IFA se celebrará en Liubliana (Eslovenia) del 24 al 28 de julio y habrá docenas de experiencias anarquistas de todo el mundo. Organizaciones anarquistas, editoriales de periódicos y revistas, proyectos con profundas raíces emancipatorias, compañeros y compañeros de España, Portugal, Francia, Inglaterra, Bielorrusia, Grecia, Eslovenia, Italia, República Checa, Holanda, Turquía, Brasil, Argentina, Cuba, México, Bulgaria, Suiza, Alemania, Polonia, Kazajstán, Kosovo, Macedonia, Estados Unidos, Japón, Venezuela ... tendrán la oportunidad de compartir experiencias, forjar relaciones, discutir y planificar estrategias para la transformación diaria, fortalecer las luchas anarquistas y el contacto internacionalista de libertad.

El anterior décimo congreso, se celebró en Frankfurt, Alemania, en 2016 y apoyó la creación de la Federación Anarquista Centroamericana y del Caribe (FACC), la renovada voluntad de coordinar organizaciones anarquistas en América Latina, el proceso revolucionario en curso en Rojava. , el nacimiento de la APO (Organización Política Anarquista de Grecia), las movilizaciones sociales (por ejemplo, las grandes manifestaciones y las huelgas que tuvieron lugar en Francia en la primavera de 2016 contra la reforma laboral), experiencias de lucha contra los grandes proyectos del Capital y el Estado como el TAV o el aeropuerto de Notre-Dame-Des-Landes.

Desde entonces, la IAF-IFA ha fomentado fuertes relaciones entre las muchas realidades anarquistas que la componen, ha apoyado las luchas y experiencias que viven diariamente las federaciones, desde Brasil hasta Francia, pasando por Bielorrusia, ha promovido campañas. como la denuncia por el asesinato del camarada Santiago Maldonado en Argentina y en apoyo a la lucha de la población mapuche, también contra el régimen opresivo de Maduro en Venezuela y en apoyo a los componentes anarquistas que son una parte importante del proceso revolucionario en curso en Rojava.

El evento de Liubliana será una oportunidad para verificar lo que se ha discutido en Frankfurt y lo que se ha hecho desde entonces, para apoyar la creación de procesos federados renovados como el realizado en Brasil y para brindar a las organizaciones hermanas como la APO en Grecia la oportunidad de unirse a la IAF-IFA. Pero también será una oportunidad para reunirse y debatir, discutir los procesos socioeconómicos que viven los grupos y las federaciones en sus territorios, sobre estrategias para deconstruir la imaginación neoliberal que aún impregna las acciones de miles de millones de personas en todo el mundo. y aplasta e influye en masas de explotados y explotados.

En las muchas mesas de trabajo, se abordarán temas heterogéneos pero, de hecho, estarán conectados por el deseo de buscar claves y herramientas que harán más eficaz la actividad militante diaria de transformación y reinvención de nuestras comunidades. Estos temas cubrirán:
- el análisis de la escena internacional de guerra permanente y las formas que está tomando el totalitarismo moderno en diferentes partes del mundo, a partir de los conceptos ambiguos de soberanía y nacionalismo ahora arraigados en todas partes, para llegar a los procesos económicos de expropiación y explotación global,
- el miedo, la inseguridad, la fragmentación social, la precariedad como formas de existencia que empujan a muchos y muchas a hacerse migrantes, chivos expiatorios que llevan vidas insatisfechas, y son el pretexto para la construcción de muros y la reducción de derechos. sociales,
- el empeoramiento de las condiciones de vida de millones de personas tanto en Europa como en América Latina o África,
- la progresiva y constante reducción de los espacios de libertad y la creciente represión que los Estados continúan ejerciendo sobre los anarquistas y sobre los movimientos, pero también las formas de solidaridad entre trabajadores y trabajadoras, con los migrantes, entre los explotados y las explotadas, que nacen en todas partes, a veces espontáneamente. a veces en forma organizada,
- la renovada sensibilidad ecológica y la necesidad de liberarla de los procesos de reproducción capitalista y de la generación de nuevos mercados, como la "economía verde" o el mito del crecimiento sostenible,
- también las experiencias internacionales de lucha en cuestiones de género, que surgen, sin embargo, de una conciencia individual y colectiva sobre la cual continuar trabajando, para rechazar el patriarcado y las relaciones de dominación en las relaciones sociales e interpersonales,
- Las formas de resistencia cada vez más conflictivas y espontáneas en el mundo del trabajo y el sindicalismo, el rechazo del militarismo, la guerra y de la violencia como instrumento de coerción y hegemonía.

Finalmente, habrá mesas de discusión e intercambio de experiencias prácticas, el fortalecimiento de las relaciones entre los grupos de trabajo, desde la gestión de revistas y periódicos hasta la gestión de medios sociales y de radio, pero también una discusión sobre la gestión de espacios autogestionados, sobre experimentos de producción. Desde el fondo, ya sea aislado o de manera cooperativa, la actividad en asociaciones y coordinación, los métodos y las formas probadas para enfrentar conflictos y diferencias en la vida diaria, incluso dentro de nuestras organizaciones para construir nuevas relaciones y fortalecer las existentes.

Será un momento importante para que el anarquismo organizado reafirme firmemente el internacionalismo libertario y de clase y el compromiso de cooperación y solidaridad entre explotados y explotadas, para fortalecer las luchas y experiencias que pueden derribar fronteras, muros y territorios. y fomentar la construcción de un mundo de libertad e igualdad.

Nuestro saludo solidario a los compañeros y compañeras que participarán, a los delegados y delegadas, a quienes apoyan la iniciativa con propuestas y aportes de solidaridad. ¡Viva el anarquismo, larga vida a la Internacional de Federaciones Anarquistas!

El congreso está organizado para diferentes momentos, algunos públicos y otros reservados a delegados y delegados. En particular, por la mañana y por la tarde, tendrá lugar a puerta cerrada  con con participación de delegados y delegados de las organizaciones presentes. A partir de la tarde, los debates serán públicos y los conciertos estarán abiertos a todos.
 
Para mas informaciones, escribirnos a: crint@federazioneanarchica.org

[Versión original en https://umanitanova.org/?p=10376. Traducido al castellano por la Redacción de El Libertario.]

domingo, 14 de julio de 2019

Policías que dejaron ciego a Rufo Chacón están gozando de protección, denunció su madre


Adriana Parada, madre de Rufo Chacón Parada, advirtió que los funcionarios fueron trasladados de manera ilegal  del sitio de reclusión sin orden del tribunal  y permanecen cuidados en la sede de politachira.

La mamá de Rufo informó que este viernes cuando concluyó la audiencia de presentación de los funcionarios de politachira detenidos por disparar y golpear a sus dos hijos,  el juez cuarto de Control  ordenó como sitio de reclusión el Centro Penitenciario de Occidente ubicado en Santa Ana del Táchira.

Dijo que  mientras se daba el traslado, los uniformados debían  permanecer en los calabozos de la sede del CICPC Táchira.
«Sin embargo el viernes nos hicimos presentes en la sede de tribunales para llevar a cabo prueba anticipada, necesaria para la investigación, y me doy por enterada de que estos funcionarios ya no se encuentran bajo la custodia del Cicpc, sino que se encuentran a cargo de la policía del estado Táchira, cuerpo al cual pertenecen», denunció Parada.
 
Señaló Parada que ante esta situación denunció ante el juez y fiscal, quienes no le dieron una explicación sobre la irregularidad. Indicó Parada que  en el expediente no hay ninguna orden que cambie el sitio de resguardo, por lo que desconocen como esos funcionarios fueron retirados del Cicpc para ser protegidos en politachira.

A través de un comunicado Adriana Parada exigió a las autoridades: que se investigue, quién dió la orden de ese traslado y porque  salieron del CICPC, sin la autorización  del tribunal.

Además, pidió al comandante de politachira, que la custodia de esos detenidos sea reforzada y que no salgan el día de mañana con qué se dieron a la fuga . «Lo hago responsable a usted de que esos policías sigan el proceso y se haga justicia».
Dijo que quienes dejaron ciego a Rufo no pueden estar en resguardo de las mismas autoridades que les ordenaron salir a reprimir y atentar contra la vida de las personas .

Acotó que la  policía del Táchira envía abogados que trabajan para este cuerpo a los tribunales y están protegiendo a los uniformados que dejaron a su hijo sin la posibilidad de ver.

«Ruego que dejen la hipocresía y que se utilice la justicia  como debe ser, que no se aprovechen de su autoridad para viciar un proceso penal que busca castigar a quienes violan la ley y  utilizan las armas en contra de los ciudadanos», añadió Parada.
 

viernes, 12 de julio de 2019

Los indígenas yukpa sufren la vuelta de la malaria a Venezuela


AFP/Archivos / YURI CORTEZ Una niña de la etnia yukpa se tiende sobre una hamaca cerca de su abuela (fuera de la foto), quien reposa con fiebre debido a la malaria, en su casa en la comunidad Los Ángeles del Tukuko, cerca de Machiques, estado Zulia, Venezuela, el 11 de junio de 2019
07/07/2019


La espesura de la selva venezolana no le da calor. José Gregorio tiene frío. "Me duele el cuerpo, la cabeza, tengo fiebre", se queja este indígena. El diagnóstico: malaria, un mal erradicado hace años entre los yukpa, pero que volvió con la crisis, como en el resto de Venezuela.

"Empezó a sentirse mal, le dolían los huesos, comenzó a vomitar, no comía; ahora tiene cuatro o cinco días sin comer", dice su esposa, Marisol. El bebé de ambos, Gregorio José, de cuatro meses, balbucea junto a su padre en la cama.

"Ya me dieron tratamiento. Varias veces me enfermé", murmura José Gregorio con la vista perdida, incapaz de seguir una telenovela en la televisión.

"A mí también me ha dado. Y después cayó el bebé", cuenta Marisol. "Antes no era así aquí, solamente había chikungunya y dengue. El paludismo (malaria) volvió el año pasado", lamenta.
"Aquí", es El Tukuko, un pueblo al pie de las montañas que cruzan la frontera con Colombia, a más de tres horas en auto desde Maracaibo, la capital del estado Zulia (noroeste).

Con 3.700 habitantes, es el asentamiento más grande de indígenas yukpa. Y, como dice Marisol, la malaria está "de vuelta" allí, como en todo Venezuela, un país que podía presumir hasta ahora de ser el primero en el mundo en erradicar la enfermedad en 1961.

- "Pandemia" -


 
AFP/Archivos / YURI CORTEZ Niños indígenas yukpa esperan con sus madres para hacerse un chequeo médico, el 12 de junio de 2019 en el Tukuko, en el estado venezolano de Zulia
 
No hay estadísticas oficiales sobre la malaria en El Tukuko, ni sobre el número de muertes que causa.
Pero el médico Carlos Polanco señala, desde la sala de la misión católica donde atiende, que de cada 10 personas que van al laboratorio a hacerse la prueba de paludismo (malaria) "entre cuatro o cinco salen positivo, o hasta más. Es una cifra alarmante".

Nelson Sandoval, un fray capuchino que preside la misión, agrega: "Antes de ser fraile conocía esta comunidad y nunca había visto ningún caso de malaria aquí. Esto es una pandemia".

El Tukuko es afectado por el Plasmodium vivax, una forma de malaria menos letal que la otra cepa, Plasmodium falciparum, que prevalece en las regiones amazónicas del sureste de Venezuela.

Según Sandoval y Polanco, la razón de la vuelta de la enfermedad es simple. Hace unos años, el gobierno venezolano enviaba regularmente empleados para fumigar. Esos humos atacaban a los mosquitos Anopheles, transmisores de la malaria, y la enfermedad estaba bajo control. 

Pero estas campañas de fumigación se detuvieron, según Sandoval, y al aumentar la población de mosquitos, "vino el paludismo corriendo".

A esto se suma la desnutrición. "Anteriormente (los yukpa) variaban su consumo porque había un poco más de accesibilidad a los insumos. Pero ahorita no es fácil variar. La situación de inflación no les permite", explica Polanco. Y "se contentan con consumir lo que cultivan, como yuca y plátano", ejemplifica.

Rosa sabe de desnutrición. Tumbada en el suelo de su casa, con una camisa demasiado grande, lo pasa mal. A los 67 años, esta es la tercera vez que padece malaria. "El médico me pesó: 37 kilos; antes pesaba 83", dice.

El sonido de la televisión desborda la sala principal. Afuera, en el camino pavimentado, los nietos de Rosa juegan con el gato, mientras un pequeño grupo de escolares con uniforme regresa de la escuela.
El Tukuko es la imagen de la propagación de la malaria en Venezuela. 


 
AFP/Archivos / YURI CORTEZ Test de sangre para detectar la malaria entre los habitantes de Tukuko, en el estado venezolano de Zulia, el 12 de junio de 2019
 
La situación es "catastrófica" para Huníades Urbina, médico y secretario de la Academia Nacional de Medicina. En 2018, "hubo 600.000 (casos) y las sociedades científicas estimamos que para el 2019 va a llegar al millón de personas afectadas". 

Pero son solo estimaciones porque "el gobierno oculta esas cifras", dice Urbina.
- Sin respuesta -
La expansión de la malaria ha ido de la mano con la profundización de la crisis. Según el gobierno de Nicolás Maduro, la inflación ha superado el 130.000% en 2018 y el PIB se ha reducido a la mitad entre 2013 y 2018.
En Zulia, las estaciones de servicio han estado secas durante semanas. Los cortes de energía son comunes y los residentes huyen al extranjero de a miles.
Pero la falta de perspectivas también empuja a los venezolanos a moverse dentro del país. Y cuando regresan a casa de las áreas infectadas con malaria, algunos esparcen la enfermedad.
En El Tukuko, la acción del gobierno es lejana, pero sus símbolos están cerca. En la entrada del ambulatorio local, un cartel del líder socialista Hugo Chávez, fallecido en 2013, custodia a los visitantes.
La doctora Luisana Hernández se desespera al pedir alguna ayuda pública. "Cada día el deterioro es más", dice. Los refrigeradores para almacenar vacunas no funcionan porque pese a que hay un generador eléctrico, cuenta, no lo han podido hacer funcionar por la falta de combustible.
"Hemos tocado puertas y nada", dice.

 
 AFP/Archivos / YURI CORTEZ Un miembro de los yukpa enfermo de malaria y su bebé descansan en una cama, el 12 de junio de 2019, en Tukuko, en el estado venezolano de Zulia
 
Sin posibilidades de traer medicamentos de la ciudad y sin recursos para prevenir, erradicar la malaria parece una misión casi imposible.

Sandoval lo intenta con los recursos a mano. Gracias a la ONG católica Cáritas y la Organización Panamericana de la Salud (OPS), la misión distribuye medicamentos de cloroquina y primaquina contra la malaria a los yukpa enfermos.

María José Romero, de 22 años, es una de las beneficiarias. Su hermana y su padre ya han tenido la enfermedad varias veces. "La repetición es porque muchas personas no pueden seguir el tratamiento" por falta de medicamentos.

La crisis venezolana ha empujado a la joven a Colombia. Volvió a El Tukuko a visitar a su familia. Pronto regresará al otro lado de la montaña... a pie. "Son tres días" de caminata, dice, y sonríe.

Video: https://www.youtube.com/watch?v=IElgFYmu3-U 


Fuente: https://www.afp.com/es/noticias/17/los-indigenas-yukpa-sufren-la-vuelta-de-la-malaria-venezuela-doc-1ia22t1


[TESTIMONIO] ¿Qué pasa cuando las mujeres vamos a denunciar casos de acoso en la Fiscalía?


La Ley Orgánica Sobre el Derecho de la Mujer a una Vida Libre de Violencia en su artículo 14 de señala: “La violencia contra las mujeres a que se refiere la presente ley comprende todo acto sexista o conducta inadecuada que tenga o pueda tener algún daño o sufrimiento físico, sexual, psicológico, emocional, laboral, económico o patrimonial; la coacción o la privación de libertad, así como la amenaza de ejecutar tales actos, tanto si se produce en el ámbito público o privado”. Pero, ¿qué tipo de atención recibimos las mujeres? Laura nos relata su experiencia.

Relato de Laura M . (Utilizamos un nombre ficticio para resguardar la identidad e integridad de la compañera que ofrece su testimonio).

Todo comenzó en el 2015. Fui citada en tres oportunidades a la fiscalía de menores por el padre biológico de mi hijo bajo una demanda por paternidad, él exigía que mi hijo de un año de edad tuviera su apellido; nunca se presentó a ninguna de estas citas. Un año después ocurre exactamente lo mismo, y de nuevo las tres ocasiones en que fui citada el demandante no asistió, mi impresión es que lo hacía para molestarme, ya que nunca se interesó en tener una relación afectiva con mi hijo. A la par de esta situación yo recibía mensajes constantes en plan de acoso sexual, jamás se comunicó conmigo para preguntarme por mi hijo, tuve que cambiar mi línea telefónica tres veces.

Después de cuatro largos años en este proceso, me atiende directamente una fiscal mujer, al mostrarle los mensajes me explica que era yo quien debía demandarlo a él en la unidad de atención a la víctima, me dice que debo buscar un amparo porque lo que yo presentaba era un caso de acoso; nada de esto fue considerado por ninguno de los fiscales varones que llevaban el caso. Yo no quería denunciar, la verdad me parecía perder el tiempo porque sabía que la denuncia no iba a tener resultados, aun así fui a la Unidad de Atención a la Víctima mostrando todas las pruebas (mensajes de texto y correos electrónicos) y la respuesta que recibí fue que era un “problema de convivencia ciudadana”, la justificación era que “había un vínculo filial” porque él era el padre biológico de mi hijo, sin embargo yo jamás quise mantener una relación con él y nunca se interesó por ser parte de la vida de mi hijo.

Con este pretexto me mandaron a la policía comunal, ellos le enviaron una citación a él y no asistió ni en esa ocasión ni a las otras dos citaciones que se le presentaron, ante esto me dijeron que tenía que regresar a la Unidad de Atención a la Víctima para que me dieran otra remisión e iniciar nuevamente el proceso para otras tres citaciones; no existían consecuencias para él por no presentarse a dichas citas. Sentí que me estaban peloteando.

Yo no quería denunciar, la verdad me parecía perder el tiempo porque sabía que la denuncia no iba a tener resultados.

Mientras tanto todo continuó en la fiscalía de menores, me sugirieron comenzar un proceso de solicitud de la patria potestad unilateral, fui a la oficina de Parque Central y llené la planilla con todos mis datos personales para solicitarla. El fiscal asignado a mi caso me dice que tenía que esperar a que el niño cumpliera cinco años para realizar el proceso, una incoherencia ya que me habían remitido desde la misma institución; decidí esperar, entonces. Cuando llegué a mi casa recibí tres mensajes del fiscal que me atendió, invitándome a salir, diciéndome que yo era bonita, y cosas por el estilo; ignoré estos mensajes. Él obtuvo mi numero de una planilla pública, usando su posición conseguir información privada sin mi consentimiento. Al día siguiente recibo un nuevo mensaje, me molestó y decidí responderle, de manera educada le expresé mi descontento con la situación y le pedí que dejara de escribirme.
Estaba siendo de nuevo acosada pero ahora por el fiscal, insistió tantas veces que ya me sentía hostigada. No sabía qué hacer, no tenía la confianza de hablar con mis hermanos, o con mi pareja sobre todo lo que me estaba ocurriendo por miedo a las consecuencias de sus acciones si decidían enfrentar a este fiscal. Sientes que puedes desencadenar un problema peor teniendo en cuenta la impunidad de la que gozan los altos funcionarios.

(…) te ponen trabas, te hacen perder el tiempo, subestiman tu caso, sufres constantes humillaciones, te cuestionan moralmente, te desmoralizan.

Fue muy frustrante porque yo pensé que era mi responsabilidad, me pregunté si le había enviado una mala señal, me pregunté si me había vestido de forma muy provocativa. Luego me di cuenta de que no era eso, es una manera de actuar sistemática de las instituciones: te ponen trabas, te hacen perder el tiempo, subestiman tu caso, sufres constantes humillaciones, te cuestionan moralmente, te desmoralizan.

Al final me di cuenta de que muchas veces naturalizamos el acoso y otras actitudes. Situaciones similares nos pasan a lo largo de toda nuestra vida y consideramos que es normal y estamos siempre en el rol de víctima sin proponérnoslo. El hecho de no haber denunciado desde el primer mensaje que recibí lo demuestra y después de todo este tiempo tendemos a soportar numerosas agresiones de este tipo
.
Esto no es particular del caso de Laura, el mismo tratamiento institucional fue aplicado a Melissa Arcila Ruíz y Mayell Hernández , quienes denunciaron repetidamente a sus agresores ante los oídos sordos de las autoridades, ambos casos finalizaron con el feminicidio de las mencionadas. Así también, cientos de casos permanecen engavetados mientras las víctimas continúan recibiendo vejaciones.


Fuente: http://www.laizquierdadiario.com.ve/Que-pasa-cuando-las-mujeres-vamos-a-denunciar-casos-de-acoso-en-la-fiscalia

martes, 9 de julio de 2019

Solidaridad para el joven Rufo Chacón, víctima de la brutal represión por parte de esbirros de la PNB y PoliTáchira


La falta de servicio del Gas doméstico desde hace 3 meses fue lo que movilizó a pobladores de La Fría estado Táchira a concentrarse pacíficamente en la autopista San Cristobal- La Fría, para exigir este derecho tan fundamental.

Ante esta situación, la respuesta de los funcionarios fue de la reprimir al pueblo y cegarle la vida a un joven de 16 años, mediante ataques a quema ropa con perdigones, así lo relata su madre Adriana Parada, a través de sus declaraciones ante los medios de comunicación:


 "Ellos llegaron y empezaron fue a empujar, a arremeter contra de nosotros y les dijimos "pero por qué los tiros por qué nos quieren golpear? nosotros lo único que queremos es la bombona de gas, y el señor dijo que ya nos iba a solucionar y por eso estamos aquí"...

"Se nos van, se nos van, abran paso, abran paso" (refiriéndose a policías que se dirigían a ciudadanos/as) y en eso nos gritaban groserías y de todo, nosotros les dijimos que no nos ibamos a ir, porque teníamos desde las 3 de la madrugada, mojados todo el día, y estábamos esperando la bombona de gas, cuando fue que vimos que empezaron a lanzar perdigonazos, punta pies, golpes con unos palos que cargaban les daban, a mi hijo de 14 años también le dieron en su cabeza, entonces ellos, como se dice, arremetieron contra todo el mundo ahí..."

"No estábamos haciendo nada, no teníamos palos ni piedras, no teníamos nada, símplemente teníamos una bombona de gas, yo tenía mis dos hijos ahi conmigo ayudándome con mis dos bombonas de gas, cuando fue que vinieron y arremetieron en contra de nosotros, nos empujaron, nos golpearon, aparte de, eso el niño viene a agarrar la bombona de gas, a retroceder para llevársela, y la policía me le disparó en la cara"


Estas declaraciones dan cuenta de la actitud predispuesta y salvaje con la que llegaron los funcionarios de Politáchira y de la PNB para reprimir a la población, sólo por salir a exigir su derecho legítimo; el servicio del gas doméstico.

El  presidente de la Corporación de Salud del estado Táchira, Luis Ramírez, afirmó que luego de los exámenes se confirmó que el joven había perdido permanentemente la visión. El informe médico indicó que el joven recibió 52 impactos de perdigón en la cara, 8 en el ojo derecho y 4 en el ojo izquierdo.

 

A pesar del testimonio de la sra Parada y del doctor Luis Ramirez que ponen en evidencia la violencia a la que fue sometida la población de La Fría, por parte de Policías Nacionales del Estado, Táchira (intervenida por el gobierno en el año 2017). Las posteriores declaraciones del director de dicha policía el General Jesús Arteaga, son bastante contradictorias y dan mucho qué desear:


"Había cierre de vías y había retención de 6 uts, gandolas de transporte de combustible, por protestas por la falta de gas doméstico, esa situación duró por mas de 10 horas, en las cuales se apersonó una comisión de la Policía del estado Táchira  conjúntamente con la Policía Nacional Bolivariana, quienes a través de la mediación trataron de hablar con las personas que ahí estaban para que depusieran y aperturaran la vía, en vista de esta situación, que no pudo abrir la vía, se hizo necesario hacer uso de la fuerza pública, durante esta actividad lamentablemente salió lesionado gravemente un joven adolescente de 16 años de edad, Rufo Antonio Chacón quien fue lesionado en el rostro, posteriormente a eso se apersonó el fiscal del Ministerio Público, conjúntamente con mi persona, hasta la sede para hacer la respectiva averiguación del caso, trajo como consecuencia la captura y aprehención de dos funcionarios policiales quienes hicieron uso indebido de su armas de reglamento, de escopetas y le causaron la lesión a este ciudadano, estos dos funcionarios fueron puestos a la orden del Ministerio Público y serán sancionados severamente por violación de los derechos humanos"


"En ningún momento violamos derechos humanos, somos garantistas de los derechos humanos"

 "Estamos haciendo las averiguaciones porque no sabemos si fue realmente un perdigón"

"Hay que estar en el lugar para ver realmente qué fue lo que ocurrió. Como les dije ya tenía más de 10 horas cerrada la vía, se apersonaron, hablaron con ellos, en diálogo, gracias a dios quedó nada más una persona herida, producto de un hecho aislado, no es el contexto de todos los policías"

¿Por qué si él sr Arteaga no estuvo en el lugar, ignora la voz de quien sí estuvo, en este caso la de Adriana Parada, madre de Rufo Chacón?


 Parece que el director de la policía del Táchira sólo busca manipular la matriz de opinión para defender y limpiarle la imagen a los suyos, al decir que fue un hecho aislado y que los policías llegaron con disposición al dialogo, omitiendo el testimonio de Adriana Parada que demuestra lo contario; demuestra que la disposición de los cuerpos de seguridad del Estado fue la de amedrentar y reprimir al pueblo. Y es que el mismo Jesús Arteaga se contradice al afirmar que "se hizo necesario hacer uso de la fuerza pública"

 ¿Por qué se hizo necesario, si la protesta era pacífica? 

¿Si la gente estaba trancando la calle por falta de gas, no era mejor responder a su exigencia? 

¿Por qué la respuesta es siempre amedrentar, apagar nuestra luz, nuestra voz, nuestros sueños?

Desde nuestra rabia y dolor nos solidarizamos con Rufo Chacón, exigimos justicia real para él, y para su hermano, los policías que estuvieron ahí son cómplices por acción u omisión, y el Estado-Gobierno es responsable! 

Hacemos un llamado a la reflexión y la solidaridad con este joven y con todas las víctimas de represión, a alzar nuestra voz para exigir que se haga justicia, para que pare la brutalidad policial, que pare el gatillo fácil, que pare la violencia contra el pueblo y las violaciones de DDHH. La paz no se construye a costa del silencio y dolor de miles de inocentes.

Pd. Si quieren apoyar monetariamente a Rufo Chacón, para que pueda recuperarse en salud, recuperar sus ganas de vivir y seguir adelante, pueden hacer su donación a través de la cuenta bancaria número 0102015018010087465 del Banco de Venezuela, a nombre de Adriana Parada, titular de la cédula de identidad 15.568.059, madre de Rufo. Teléfono de contacto: +584141756076 (William Parada, tío).


  
(Información confirmada a través de la cuenta oficial de Twitter del reportero Daniel Blanco):

https://twitter.com/DanielBlancoPz/status/1146237384331276290

domingo, 7 de julio de 2019

Atentan contra la vida del trabajador Rodney Álvarez

Rodney Álvarez, es un obrero de Ferrominera del Orinoco (FMO) preso por 8 años por un crimen que no cometió, 8 años de audiencias diferidas, no hay pruebas que lo asocien al crimen, por lo que es inocente y exigimos su inmediata liberación.

Cientos de trabajadores testigos presenciaron y cámaras grabaron los hechos que vinculan a un
militante del PSUV, con el asesinato del trabajador Renny Rojas de Ferrominera del Orinoco. Desde los tribunales se niegan a escuchar los testimonios y a revisar estas pruebas. Al contrario, han mantenido a Rodney Álvarez año tras año secuestrado, víctima del retardo procesal.

Reciéntemente la familia de Rodney denunció que el obrero fue víctima de agresiones graves, a través de golpes y objetos punzo-cortantes, en la cárcel El Rodeo II en donde lo tienen secuestrado, denuncian que lo presionan para que se declare culpable, pues, el caso de él, es un caso que compromete al Estado-Gobierno y que buscan tapar y encubrir para
justificar todas las violaciones de DDHH que han realizado en contra de este honesto trabajador , como estrategia para infundir el terror y la zozobra en contra de la clase trabajadora del país.

Responsabilizamos al Estado Venezolano de lo que le pueda ocurrir a Rodney Álvarez, exigimos su libertad plena y reparación de los daños, además investigación y justicia real para Renny Rojas.


 


También exigimos libertad plena para trabajadores Rubén Gonzalez (FMO) y Alfonso Román (HCU) presos injustamente por ser activistas luchadores de los derechos laborales y por disentir del gobierno.

Fuente: https://deslinde2011.blogspot.com/2019/07/ccura-condena-nuevo-atentado-contra-la_7.html