lunes, 26 de septiembre de 2011

Bakunin, notas sobre el estado.

Bakunin demostró que el Estado ,consecuencia de la violencia y la religión, con el desenvolvimiento de la humanidad desaparecerá : “El Estado es una institución histórica, transitoria, una forma pasajera de la sociedad.” (Dios y el Estado, p. 95, Buenos Aires, 2004, Madrid, Obras Completas, tomo 4, p. 158)

El Estado es “ violencia, una estúpida bravuconada por la violencia ”. [retraducido del ruso]
El Estado es “una tutela oficial y regularmente establecida [...] para vigilar y para dirigir [...] el pueblo. “ (Dios y el Estado, o. c., p. 40; El imperio knutogermánico o. c, 4, pp. 72-73)

No teniendo el Estado político otra misión que la de proteger la explotación del trabajo del pueblo por las clases económicamente privilegiadas, el poder del Estado sólo puede ser compatible con la libertad exclusiva de esas clases cuyos intereses representa, y por la misma razón debe ser contrario a la libertad del pueblo. Quien dice Estado o Poder, dice dominación ; pero toda dominación presupone la existencia de masas dominadas." (El imperio o. c., p. 77)

Todos les Estados son malos en el sentido de que por su naturaleza, o sea por su base, por las condiciones de su existencia, son lo contrario de la justicia, la libertad y la moral humanas. ” (Aux compagnons de la Fédération des sections internationales du Jura, 1872)

Quien dice Estado dice violencia, opresión, explotación, injusticia, convertidas en sistema y otras tantas condiciones fundamentales de la existencia misma de la sociedad. El Estado, señores, nunca tuvo ni podrá tener moral. Su moral y su única justicia es el interés supremo de su conservación y de su omnipotencia, interés ante el cual debe inclinarse lo humano. El Estado es la misma negación de la humanidad. Y lo es dos veces, como lo contrario de la libertad y de la justicia humanas, y como interrupción violenta de la solidaridad universal de la raza humana. ” (Aux compagnons de la Fédération des sections internationales du Jura, 1872)

hay en la naturaleza misma del Estado algo que provoca la rebelión. El Estado es la autoridad, es la fuerza, es la ostentación y la infatuación de la fuerza. No se insinúa, no procura convertir: y siempre que interviene lo hace de muy mala gana; porque su naturaleza no es persuadir, sino imponer, obligar. Por mucho que se esfuerce por enmascarar esa naturaleza como violador legal de la voluntad de los hombres, como negación permanente de su libertad.” (Dios y el Estado, o. c., p. 96; El imperio knutogermánico o.c., 4, p. 159)

Sobre el Estado socialdemócrata, Bakunin escribió la siguiente observación, profundamente interesante incluso para hoy en día.
[Dice Marx] en su célebre Manifiesto del partido comunista [...] " El proletarido debe concentrar todos los instrumentos de produccion en manos del Estado, es decir, del proletariado elevado al rango de clase dominante." [...] Si el proletariado, se pregunta, se convierte en clase dominante, ¿ sobre quién dominará ? Quedará pues otro proletariado que será dominado a esa nueva dominación, a ese nuevo Estado. Ése es el caso, por ejemplo, de la masa campesina que como se sabe, no disfruta de la benevolencia de los marxistas y que, encontrándose en un nivel inferior de cultura, será probablemente gobernada por el proletariado de las ciudades y de las fábricas; [Donde existe el Estado existe inevitablemente la dominación, por consiguiente la esclavitud; el Estado sin la esclavitud - abierta o enmascarada - es imposible: es la razón por la cual somos enemigos del Estado.] ” (Estatismo y anarquía, uenoas Aires, 2005, pp. 207-208, 209)
“¿Qué signifie el proletariado “elevado al rango de clase dominante"? ¿Sería el proletariado entero el que se pondrá a la cabeza del gobierno? Hay aproximadamente unos 40 millones de alemanes. ¿Se imagina uno a todos esos millones miembros del gobierno? El pueblo entero gobernará y no habrá gobernados. Pero entonces no habrá gobierno, no habría Estado ; mientras que si no hay Estado, habrá gobernados, habrá esclavos.
Este dilema se resuelve fácilmente en la teoría marxista ; Entienden, por gobierno del pueblo, un gobierno de un pequeño número de representantes emegidos por el pueblo. El sufragio universal - el derecho de elección por todo el pueblo de los representantes del pueblo y de los gerentes del Estado -, tal es la úultima palabra de los marxistas lo mismo que de la minoría dominante, tanto más peligrosa cuanto que aparece como la expresión de la voluntad del pueblo.
Así, pues de cualquier parte que se examine esta cuestión, se llega siempre al mismo triste resultado, al gobierno de la inmensa mayoría de las masas del pueblo por una minoría privilégiada. Pero esa minoría, nos dicen los marxistas, será compuesta de trabajadores. Sí, de antiguos trabajadores, quizá, pero que en cuanto se conviertan en gobernantes o representantes del pueblo cesarán de ser trabajadores y considerarán desde su altura estatista; no representarán ya desde entonces al pueblo sino a sí mismos y a sus pretensiones de querer gobernar al pueblo. El que quiera dudar de ello no sabe nada de la naturaleza humana. ” (Estatismo y anarquía, o. c., p. 210)

A menudo nos tocó escuchar hablar de la dictadura del proletariado. Entendemos bien que se trata de la dictadura de aquella gente que pretende dominar las masas populares y Bakunin dio una caracterización de la “dictadura revolucionaria” :
La única diferencia que existe entre la dictadura revolucionaria y el estatismo no está más que en la forma exterior. En cuanto al fondo, representan ambos el mismo principio de la administra-ción de la mayoría por la minoría en nombre de la preten-dida estupidez de la primera y de la pretendida inteligen-cia de la última. Son por consiguiente igualmente reaccio-narias, pues el resultado de una y de otra es la afirmación directa e infalible de los privilegios políticos y económicos de la minoría dirigente y de la esclavitud política y econó-mica de las masas del pueblo. “ (Estatismo y anarquía, o. c., p. 162)

ninguna dictadura puede tener otro objeto que su propia perpetuación y que no es capaz de engendrar y desarrollar en el pueblo que la soporta más que la esclavitud; la libertad no puede ser creada más que por la libertad, es decir, por la rebelión del pueblo y por la organización libre de las masas laboriosas de abajo a arriba. ” (Estatismo y anarquía, o. c., p. 211)

En cuanto al Estado parlamentario, constitucional, Bakunin con toda claridad nos desvela su esencia :
Toda la mentira del sistema representativo descansa en la ficción de que un poder y una cámara legislativa salidos de la elección popular deben absolutamente o hasta pueden representar la voluntad real del pueblo. “ (Los osos de Berna y el oso de San Petersburgo, 1870, Madrid, Tomo 4, p. 224, traducción corregida)
Esa nueva forma estatista, basada en la pretendida dominación de una pretendida voluntad del pueblo que se supone expresada por los pretendidos representantes del pueblo en las reuniones supuestamente populares, reúne en sí las dos condiciones principales necesarias para su progreso: la centralización estatista y la sumisión real del pueblo soberano a la minoría intelectual que lo gobierna, que pretende representarlo y que infaliblemente le explota. “ (Estatismo y anarquía, o. c., p. 18)

Así, ningún Estado, por democráticas que sean sus formas, aun la república política más roja, popular sólo en el sentido mentiroso conocido con el nombre de representación del pueblo, no tendrá fuerza para dar al pueblo lo que desea, es decir la organización libre de sus propios intereses de abajo a arriba, sin ninguna injerencia, tutela o violencia de arriba, porque todo Estado, aunque sea el más republicano y el más democrático, incluso el Estado pseudopopular, inventado por el señor Marx, no representa, en su esencia, nada más que el gobierno de las masas de arriba a abajo por intermedio de la minoría intelectual, es decir de la más privilegiada, de quien se pretende que comprende y percibe mejor los intereses reales del pueblo que el pueblo mismo. “ (Estatismo y anarquía, o. c., p. 31)

Bakunin se convirtió en profeta, diciendo lo siguientes totalmente aplicables, quizás, a la república francesa
Detestamos la monarquia con todo corazón [...] y estamos convencidos [...] que una gran républica militar, burocratizada et políticamente centralizada, puede convertirse, y necesariamente se convertirá, en una potencia conquistadora en el exterior, opresiva en el interior, y que será incapaz de asegurar a sus súbditos, que se llamarán ciudadadnos, el bienestar y la libertad. “ (Federalismo, socialismo y antiteologismo, 1867, Madrid, Tomo 3, p. 48, traducción corregida) “El pueblo, en ese sistema, [...] A pesar de su soberanía completamente ficticia, continuará sirviendo de instrumento a pensamientos, a voluntades y por consiguiente también a intereses que no serán los suyos. “ (Dios y el Estado, o. c., p. 41 ; El imperio knutogermánico o. c., p. 75)

Bakunin explica más lejos que se aplica en nuestros Estados el sufragio electoral generalizado, bajo el despotismo de los gobiernos parlamentarios, subrayando que el pueblo no saca ninguna ventaja de la aplicación en Rusia de una constitución.
el sufragio universal, mientras sea ejercido en una sociedad en que el pueblo, la masa de los trabajadores estén económicamente dominado por una minoría detentadora de la propiedad y del capital, por independiente o libre que sea por otra parte o que lo parezca sdesde el punto de vista político, no podrá nunca producir más que elecciones ilusorias, antidemocráticas y absolutamente opuestas a lasá necesidades, a los instintos y a la voluntad real de las poblaciones. “ (El imperio knutogermánico o. c., tomo 2, p. 68)

Bakunin, con su habitual claridad de pensamiento, previó qué pasaría con los trabajadores que de golpe estuvieseen el el parlamento :
 “Pero, se dirá, los trabajadores vueltos más sabios por la misma experiencia que hicieron, no enviarán ya los burgueses a las asambleas constituyentes legislativas; enviarán simples obreros. Por pobres que sean, podrán proveer el mantenimiento necesario a sus diputados. ¿Saben ustedes lo que resultará? Los obreros diputados, transportados en las condiciones de existencia burguesa y en una atmósfera de ideas políticas completamente burguesas, cesarán de ser trabajadores de hecho para convertirse en hombres de Estado. Se convertirán en burgueses ellos mismos, y quizás incluso más burgueses que los burgueses mismos. En efecto los hombres no crean las posiciones; son las posiciones, al contrario, las que hacen los hombres. “ (Bakunin critica y acción, o. c., p. 67)

Nunca es tan terrible y fuerte el despotismo de los gobiernos como cuando se apoya en la llamada representacion de la llamada voluntad del pueblo.” (Estatismo y anarquía, o. c., p. 32)
Para Rusia, Bakunin evocó la escasa posibilidad de una constitución con estas palabras sumamente exactas :
Es preciso ser imbécil, ignorante o loco para imaginarse que una constitución cualquiera, aun la más liberal y la más democrática, puede mejorar las relaciones del Estado con respecto al pueblo; empeorar la situación, hacerla aún más grávida y ruinosa sería quizá difícil; ¡pero mejorarla es simplemente ridículo!” (Estatismo y anarquía, o. c., p. 75)

Comparando el despotismo ruso al parlamentarismo occidental, Bakunin apuntó :
El imperio de los zares hace cínicamente lo que cumplen los demás con hipocresía. El imperio de los zares, con su sincero modo despótico y desdeñoso de la humanidad, es el secreto ideal al que tienden y admiran todos los estadistas.” (Aux compagnons de la Fédération des sections internationales du Jura, 1872)

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